Caracas, Venezuela.- Jylman Red Jurado, obispo metropolitano por los Derechos Humanos en Venezuela, señaló que la pandemia por COVID-19 ha cambiado el rostro de la sociedad, por lo que es necesario retomar y hacer valer el derecho a la vida y a la salud.
“El derecho humano a la vida y a la salud ha sido totalmente comercializado, donde el ser humano ha sido llevado a la mínima expresión posible”.
En declaraciones para el programa Brújula Internacional, monseñor Red Jurado comentó que los países han sido vulnerados en su economía.
“El COVID-19 ha fracturado todas las estructuras, todo ese orden mundial económico, donde pensaban que la economía iba a regir los destinos de las naciones, y donde el ser humano era visto como un objeto o una máquina industrializada para producir”.
Por ello, es necesario entender que estamos atravesando por un proceso de renovación y tenemos que adaptarnos a las nuevas circunstancias, tal y como sucedió hace 102 años con la gripe española.
“En el caso de la gripe española, los países pudieron reinventarse, y ahora ante la globalización que vivimos, es un reto poder convivir y los estados deben resguardar a sus ciudadanos, y brindar, por encima de cualquier estructura, el respeto a la vida”.
Insistió que derivado de la movilidad por retornar a los lugares de residencia, las comunidades indígenas son las más vulnerables porque han sido invisibilizadas.
“La muerte ya no es una utopía, no es un discurso, camina por las calles del mundo y está haciendo estragos cuando no se toma la disciplina, no se toma conciencia de que tenemos que resguardar a los conciudadanos”.
Por ello, están al pendiente de la situación que se vive en varios países de América Latina, porque hay casos de venezolanos que no han podido tener acceso a servicios de salud cuando son diagnosticados con COVID-19.
Esto ha sido reportado en naciones que han relajado las medidas de seguridad y sus gobernantes no han tomado en serio las recomendaciones de los organismos internacionales en cargados de la salud.
Recordó que en su momento, Venezuela recibió y brindó asilo y ayuda a todos los extranjeros que decidieron quedarse en su territorio, por lo que criticó el estigma que los venezolanos han tenido que enfrentar fuera de sus fronteras.

